Es el marco que alinea objetivos de negocio, audiencias, mensajes, pilares, frecuencia y canales para usar redes sociales de forma coherente y medible.
Una estrategia de redes sociales forma parte de un enfoque integral de social media marketing orientado a objetivos de negocio.
No se trata de publicar más, se trata de publicar con estrategia e intención.
Toda estrategia parte de objetivos claros, por ejemplo:
Los objetivos determinan pilares, contenido, frecuencia, canales y métricas.
Estos objetivos deben alinearse a las distintas etapas del embudo de conversión, donde las redes sociales cumplen funciones específicas en cada fase.

Una estrategia efectiva identifica:
Esto evita mensajes genéricos y mejora la relevancia del contenido.

No todas las marcas deben estar en todas las redes.
La estrategia define qué canales tienen sentido según:
Estar en menos canales, pero con foco, suele generar mejores resultados.

La estrategia establece ¿qué se mide? y ¿por qué?:
Para que la estrategia genere resultados reales, el tráfico desde redes debe optimizarse para convertir, integrando principios de optimización de conversiones (CRO).

La estrategia conecta social media con:
La planeación evita esfuerzos aislados.

Una estrategia de social media es necesaria cuando las redes sociales existen, pero no están alineadas a objetivos claros.
Sin planeación, el esfuerzo se fragmenta; con estrategia, cada acción responde a una prioridad del negocio.

Depende de tu audiencia. Instagram y Facebook funcionan bien para B2C; LinkedIn es ideal para B2B; TikTok atrae a públicos jóvenes; y YouTube para contenido audiovisual extenso.
Sí. Con funciones como catálogos, tiendas y enlaces, es posible generar ventas o leads directamente desde plataformas como Instagram, Facebook y TikTok.
La clave es la consistencia. De 3 a 5 veces por semana es ideal, dependiendo de la red. Lo importante es mantener calidad, no solo cantidad.